Reflexología Podal en el Embarazo
En el Embarazo, es la futura mamá y su cuerpo los que cambian. La Reflexología Podal es ideal tanto para tratar los distintos síntomas que aparecen durante el embarazo como para su uso como terapia preventiva completa.

La Reflexología es en la mayoría de los casos es segura, placentera y efectiva para mejorar la calidad de vida de la mujer embarazada. Esta terapia era muy utilizada hace miles de años por los grandes imperios como China y Egipto.

Esta terapia es ideal para las embarazadas, ya que se benefician dos a la vez,
la mamá y su bebé. Durante el primer trimestre es cuando madre y feto han de aceptarse y para ello es mejor no interferir en el proceso, aún y cuando la reflexología es una terapia totalmente inocua, es mucho mejor no tocar las zonas reflejas del pie. A partir de la semana 14, es cuando se puede iniciar un tratamiento con reflexología.

Es a partir del
tercer trimestre cuando la reflexología va a desempeñar un importante papel para la embarazada. Con la reflexología se va a evitar que ciertos malestares aparezcan, ayudando a que el propio organismo de la mujer sea el que se vaya equilibrando y aceptándose por sí mismo a su nuevo estado. Las condiciones más habituales durante el embarazo pueden ser prevenidas o tratadas de forma satisfactoria como son; mareos, fatiga, anemia, estreñimiento, hemorroides, asma, hiperventilación, dolor de espalda, piernas y pies hinchados, ansiedad, fortalecimiento del suelo pélvico…

La reflexología también ayuda a prevenir la diabetes gestacional que afecta al 3% de las mujeres embarazadas, además de asegurar un buen estado de ánimo para la futura mamá y que pueda llevar un embarazo sano y feliz.

Las
sesiones suelen ser una vez en semana de una unos 50 minutos de duración, siempre y cuando no haya que tratar alguna molestia más profundamente, por lo cual se recomienda de dos a tres veces por semana hasta que la condición mejore.

Reflexología Podal en el Parto

La Reflexología Podal es de gran ayuda para regular las contracciones durante el parto. La estimulación de los reflejos de la glándula pituitaria, el útero y la sínfisis púbica logra como resultado una mejor secreción de oxitocina, mejores contracciones del útero y mejor relajamiento de la pelvis.

La
oxitocina, segregada de manera natural y estimulada continuamente con Reflexología viene inmediatamente, aumentando de manera continua y gradual, las contracciones son más soportables y le permiten a la mamá adaptarse de acuerdo a sus propias fuerzas, lo que lleva como corolario una mejor administración de sus energías. Esto lleva en la mayoría de los casos a una dilatación más rápida, ayudando al desarrollo de un parto natural y activo, acortando el tiempo del parto y por lo tanto ahorrándole a la madre varias horas de dolor evitable.

La reflexología es de gran
ayuda en las distintas fases del parto. Su cometido fundamental es el de ayudar a la madre a administrar sus energías de manera eficaz durante el mismo. Esto significa que la mujer puede responder de mejor manera a sus necesidades físicas y mentales, escuchando y satisfaciendo lo que su propio cuerpo le pide durante el proceso.

Por lo que el parto no debe ser necesariamente una experiencia traumática, atemorizadora o peligrosa. El parto puede ser una experiencia inolvidable para la madre y el padre cuando éstos trabajan
escuchando y respondiendo a las necesidades del cuerpo, con Amor y tranquilidad.

La reflexología, al ser una técnica natural, delicada y no invasiva, ayuda de manera extraordinaria durante todo el transcurso del parto, desde su inicio.

Su propósito será el de
asistir a la madre en explotar y estimular todos los recursos naturales que su cuerpo le provee de manera natural y es probadamente efectiva en un sinnúmero de situaciones que suceden en el transcurso del parto, como por ejemplo en la regulación de las contracciones, como estimulante de la inducción natural, como estimulante en la secreción de endorfina y contribuyendo a un efecto analgésico y antiflogístico, sobre todo en la región lumbo-sacral, estimulando la eliminación de orina, la motilidad intestinal, previniendo la hiperventilación estimulando correcta respiración, regulando la temperatura del cuerpo, ayudando a liberar placenta retenida, contribuyendo a la prevención de la episiotomía, como relajante, etc.